|
|
Punto de encuentro de los jóvenes del suroeste
de la República Dominicana |
![]() |
|
Vivencias para
Reflexionar |
|
Equivocados |
| Fuente:
www.listin.com.do |
|
|
Autor: JUAN FRANCISCO PUELLO
HERRERA |
La mayoría de las veces, por no decir siempre,
nos equivocamos cuando hacemos juicios por
adelantado de las personas que vemos por primera
vez o que nos son presentadas. De vez en cuando
vale la pena realizar un ejercicio que evita
este exceso, y que su efectividad está
totalmente garantizada. Este ejercicio es válido
también para aquellas personas que ya conocemos
y que no nos agradan.
Es bien fácil. En el momento en que el cerebro
procese la información de la persona que ha
visto o que le es presentada, si en ese momento,
de primera impresión le cae mal, trate de no
aferrarse a esta idea, y deje que sea su buen
juicio que le guíe para lo que podríamos llamar
una segunda oportunidad. Por lo general, por no
decir siempre, este buen juicio evita que uno se
sienta mal cuando comprueba que estaba
equivocado. Enjuiciar a los demás puede
convertirse en un hábito peligroso, porque si
bien los pensamientos y palabras no hacen daño
físico a nadie, estos son capaces de ir creando
el germen de la amargura que aleja al ser humano
de Dios.
Hay perfeccionistas cuyo mayor orgullo es la
intransigencia, que se manifiesta llevando de
inmediato a todo el que le pase cerca, sin
apelación, al paredón de las incomprensiones.
Allí es fusilada la persona sin juicio previo.
Esta forma de actuar si no se corrige a tiempo,
se convierte en una costumbre, capaz de agriar
la existencia al más santo. A fuerza de repetir
una y otra vez estos juicios sumarios, no hay
forma que se pueda variar la opinión o el
concepto que a primera vista se forme de
alguien, aun cuando al poco tiempo compruebe que
se ha tratado de una mala apreciación.
Partiendo de esta premisa, nada hará cambiar ese
juicio, aun cuando esté convencido que se trata
de una injusticia. Necesariamente la opinión que
cualquiera se haya hecho de otra persona en el
pasado, no tiene que ser mantenida por orgullo,
porque si Dios es misericordioso, no hay razón
que valga para ser implacable en el juicio a los
demás. Lo curioso es, que los que adolecen de
mayores defectos son los más exigentes a la hora
de juzgar las faltas de otros. Incorregibles se
puede decir, ya que no aceptan estar
equivocados. Sentir pena no es suficiente para
esta gente, hay que orar mucho por ellos para
que se produzca un cambio que les permita tener
misericordia y ser comprensivos con los
hermanos. Si aún habiendo pedido por ellos, no
se produce el cambio, la suerte que les espera
en la comparecencia final no será fácil.
|
|
Versión para imprimir |
|
|
Tomado de |
Listión Diario |
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
Cristino Comas Sánchez |
 |
|
Andrea Aqunnio |
 |
|
Fabio Ernesto Medina |
 |
|
Elaine de la Rosa |
Otros temas
relacionados:
Padre Luis Rosario: Sociedad camina "patas
arriba"

La
Comisión Nacional de Pastoral Juvenil
En la República Dominicana,
La Comisión Nacional de Pastoral Juvenil,
dependencia de la Conferencia del Episcopado
Dominicano y presidida por un Obispo, asiste y
orienta el trabajo juvenil, sin menoscabo de
la autonomía de cada diócesis.
La Comisión Nacional de
Pastoral Juvenil es un organismo de servicio,
promoción, coordinación y animación de la
Pastoral Juvenil a nivel nacional, a fin de
convocar a una tarea común a los responsables
diocesanos, responsables de movimientos,
asociaciones y congregaciones religiosas que
trabajan en el campo juvenil.
Este organismo debe motivar
la presencia y la participación de todos en
una pastoral orgánica.
La Comisión Nacional de
Pastoral Juvenil está regida por unos
estatutos aprobados por la Conferencia del
Episcopado Dominicano.
Nosotros estamos comprometods
conla construccón de la Civilización del amor.
Te invitamos a unir tus esfuezos al equipo de
Vivencias Juveniles.
Pase por el tablero y déjenos un
mensaje
| |
![]() |
| | |
 |
|