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La memoria hay que ejercitarla para que no se
olviden hechos importantes. De tal manera, se
hacen promesas que después se olvidan. Recordar
para no olvidar debería ser un buen ejercicio
cuando de conseguir votos se trata. En la recién
campaña para las elecciones congresuales y
municipales, cada ciudadano debió anotar en un
papel las promesas hechas. Ya que se acerca el
16 de agosto, por si acaso alguno no lo hizo,
les recuerdo algunas de ellas: “El pueblo habló.
Para trabajar por ti. Limpieza y orden. Los
llevaré por un sendero de paz y progreso.
Iniciamos el saneamiento y la recuperación del
país. El pueblo que sabe elegir lo mejor es un
pueblo que progresa. Vota por el adecentamiento
de la política nacional. Mis credenciales son
honradez, capacidad gerencial, motivación.
Contigo siempre. Comprometido con la patria.
Honestidad y seriedad probadas. Comprometido
desde siempre. Un hombre con ideas modernas. No
te defraudaré. Cuento contigo. Votando por mí...
estás votando por ti”.
Todas estas son promesas, pero también
compromisos que reposan en la memoria de todos
aquellos que durante meses recibieron
(soportaron) estos mensajes (propaganda). Quedan
en la memoria y son memorias de una campaña.
Para no olvidarlas y que sean repasadas
periódicamente. Para recordarlas a los que
prometieron cumplirlas. Están cada una de ellas
grabadas en las mentes de los que esperan se
cumplan para vivir de un modo más humano. Quiera
Dios se conviertan en realidad.
Las promesas hay que cumplirlas. Si no se
cumplen cae en el descrédito el promitente. Vale
entonces citar lo expresado por el juez Baltasar
Garzón en su reciente visita al país:
“Cualquiera composición que salga para los
puestos electivos, lo importante es que hagan lo
que debe hacer un político, que es cumplir las
propuestas (hechas) electorales”.
La correcta actitud de un político no se mide
por sus poses, como es el caso de lo que se ha
convertido en un uso y costumbre, de
presentarse, poniendo sus manos en posición
piramidal juntando la yema de los dedos. No se
trata de una simple pose, se trata de que lo
prometido se haga realidad. Vale recordar, que
el que promete y no cumple falta a su palabra, y
a éste no puede ayudarle Dios. |
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Cristino Comas Sánchez |
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Andrea Aqunnio |
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Fabio Ernesto Medina |
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Elaine de la Rosa |
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arriba"

La
Comisión Nacional de Pastoral Juvenil
En la República Dominicana,
La Comisión Nacional de Pastoral Juvenil,
dependencia de la Conferencia del Episcopado
Dominicano y presidida por un Obispo, asiste y
orienta el trabajo juvenil, sin menoscabo de
la autonomía de cada diócesis.
La Comisión Nacional de
Pastoral Juvenil es un organismo de servicio,
promoción, coordinación y animación de la
Pastoral Juvenil a nivel nacional, a fin de
convocar a una tarea común a los responsables
diocesanos, responsables de movimientos,
asociaciones y congregaciones religiosas que
trabajan en el campo juvenil.
Este organismo debe motivar
la presencia y la participación de todos en
una pastoral orgánica.
La Comisión Nacional de
Pastoral Juvenil está regida por unos
estatutos aprobados por la Conferencia del
Episcopado Dominicano.
Nosotros estamos comprometods
conla construccón de la Civilización del amor.
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