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Viene a la memoria la suerte que corrió
Malaquías, un ser humano que como otros creyó en
la gente y lo eliminaron de un plumazo. Su
compromiso con la sociedad le hizo involucrarse
en varios proyectos que aseguraba darían buenos
frutos. Decidió entonces incursionar en algunos
grupos que desde fuera parecían interesantes
para la obra que estaban destinados a
desarrollar. Sin embargo, las acusaciones no se
hicieron esperar y sufrió grandes decepciones.
Nunca se aprovechó de nada ni de nadie, ni
consumió nada que le brindaran en esas
instituciones. Por el contrario, su tiempo lo
puso a disposición del Señor del tiempo. Pero
fue acusado una y otra vez, repetidas veces sin
entenderlo. Hasta que después de algún tiempo,
comprendió el plan que Dios tenía con él: dejar
que las acusaciones tomaran su curso y esperar.
Ahora entiende perfectamente, que hay
acusaciones injustas, pero también que estas son
acusaciones buenas. Cuando una acusación no
tiene fundamento y se sabe no cierta, molesta.
Pero aún siendo una falsedad, y sucede que se
está construyendo una obra para el Reino, es
diferente. La querella contra el imputado fue
clara y precisa: “Quieren convertir esto en otra
Casa de Oración”. “Lo que pretende es que esto
sea un monasterio, ya que quiere empezar siempre
las reuniones con una invocación a Dios”. “Si lo
dejo construye esa capilla en tres días”. En
cada uno de esos casos, hay evidentes
contradicciones. En el primero se trataba de una
obra del Espíritu Santo que preparaba a otros
para lanzarse al mundo.
El segundo se dio en un colegio cristiano
(huelgan los comentarios). El tercero, tuvo como
escenario una institución rodeada por una
comunidad que clamaba por ella, y una vecindad
que la hubiera aprovechado. Pero nadie puede
amargarse la vida porque ocurran estos
sinsabores, todo se explica desde la óptica del
egoísmo enfermizo, envidia por demás, porque los
que se oponen no tomaron la iniciativa o no
partió de ellos la idea. En la Carta de San
Pablo a Timoteo 3,10-17 dice: “Por otra parte,
todo el que se proponga vivir piadosamente en
Cristo Jesús será perseguido. En cambio, esos
perversos, embaucadores irán de mal en peor,
extraviando a los demás y extraviándose ellos
mismos”. La Palabra de Dios lo dice muy claro:
”Tengan cuidado con los falsos profetas, que
vienen a ustedes disfrazados de ovejas, cuando
en realidad son lobos feroces. Ustedes los
conocerán por sus frutos”. (Mateo 7, 15-16). |
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Cristino Comas Sánchez |
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Andrea Aqunnio |
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Fabio Ernesto Medina |
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Elaine de la Rosa |
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arriba"

La
Comisión Nacional de Pastoral Juvenil
En la República Dominicana,
La Comisión Nacional de Pastoral Juvenil,
dependencia de la Conferencia del Episcopado
Dominicano y presidida por un Obispo, asiste y
orienta el trabajo juvenil, sin menoscabo de
la autonomía de cada diócesis.
La Comisión Nacional de
Pastoral Juvenil es un organismo de servicio,
promoción, coordinación y animación de la
Pastoral Juvenil a nivel nacional, a fin de
convocar a una tarea común a los responsables
diocesanos, responsables de movimientos,
asociaciones y congregaciones religiosas que
trabajan en el campo juvenil.
Este organismo debe motivar
la presencia y la participación de todos en
una pastoral orgánica.
La Comisión Nacional de
Pastoral Juvenil está regida por unos
estatutos aprobados por la Conferencia del
Episcopado Dominicano.
Nosotros estamos comprometods
conla construccón de la Civilización del amor.
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Vivencias Juveniles.
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