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Un carnaval de colores nubla mi isla,
no precisamente vestido de fiesta.
Las diferencias ideológicas que un día sonaron,
se han ido con el viento,
con el tiempo.
Esos que engalanaron con principios sus colores,
sólo cuando a la demagogia conviene
se oyen sus ecos descoloridos.
Lluvias desiguales,
amistades interrumpidas.
Mentira, miseria.
Y no todos podemos bailar
en esta fiesta de opacados colores. |