Recientemente la Dra. Lilliam Fondeur publicó un artículo
cuestionando el afiche de la Feria del Libro por considerarlo
sexista y racista. Tuve el gusto de participar en Metrópolis con
ella y escuché sus argumentos con detenimiento.
Acudí a ver uno de dichos afiches en exhibición en la Pontificia
Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y analizarlo con
detenimiento. Y honestamente, por más vueltas que le di, no
termino de descubrir en dicho afiche el carácter sexista o racista
que la doctora Fondeur percibe.
Reconozco que en cuanto a óptica estética la naturaleza de dicha
percepción implica la riqueza de su expresión, pero llegar a
juicios tan radicales, en mi humilde opinión, no tiene un asidero.
No apelo a la coloración de la piel de la imagen, ni sus labios
destacados o su rostro en actitud de lectura, ya que caería en la
misma falla que entiendo tiene su análisis.
El afiche es una propuesta de arte y apuesta a sentidos más hondos
que la sumatoria de sus elementos.
Pero ninguno de sus elementos, ni la relación entre ellos,
comunican subordinación de la mujer o desprecio por rasgos
raciales.
La seducción es una apelación antropomórfica del estudio y la
lectura. Salvo que asesinemos a las musas, siempre será lugar
común de referencia una imagen femenina, como lo es de la patria
en la Revolución Francesa o la sabiduría con Atenea en Grecia.
El camino del “realismo” estético es una pendiente que termina en
los absurdos soviéticos o nazis de sus expresiones ideológicas del
arte, o derribando budas centenarios con los talibanes.
Una purga de la literatura criolla condenaría a la hoguera Gólgota
Rosa, ya no por motivos sacros, sino por enfatizar de manera
“sexista” los pechos femeninos y Pedro Mir se condenaría al
ostracismo por la “sexista” referencia a “los besos en la solteras
antiguas” o la comparación con “una adolescente en las caderas”.
Si en lugar de una mujer hubiesen colocando un varón ¿sería un
ataque contra las mujeres como lectoras?
No comparto la “lectura” del afiche de la Dra. Fondeur. El
afiche, como expresión artística, no tiene ese sesgo.
El afiche de la Feria del Libro es un bello homenaje a la
Literatura, la Lectura y la Raza Caribeña, que definitivamente son
expresiones femeninas de nuestra lengua cervantina. ¡Déjense
seducir por la lectura!