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San Alfonso María de Ligorio, fundador de
los Misioneros Redentoristas |
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Gracias mil por el aporte a esta
progresista ciudad de San Juan de la
Maguana y a la diócesis de San Juan. Que
el buen Dios sea quien le gratifique.
En su honor y agradecimiento esta nota de
historia tomada de los apuntes de nuestra
inolvidable Sara (la genérala).
Llegada a San Juan de los
Misioneros
Redentorista.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el
entonces Superior de los
Padres
Redentoristas en Roma, Reverendo Padre
Patricio Murray, recibió la autorización
de la Santa Sede para establecer una nueva
misión de la Orden con asiento en la
República Dominicana.
Por estar este país muy próximo a la Isla
de Puerto Rico, donde ya existía una Vice-provincia,
no había grandes dificultades en cuanto a
la organización jerárquica de la misión;
ahora, el escoger el lugar adecuado ya
que los hijos de
San Alfonso María de
Ligorio tienen la obligación de dedicarse,
por entero, a la orientación de las almas
mas desamparada.
Estaba la República, por ese tiempo, bajo
la dictadura del Generalísimo Rafael
Leonidas Trujillo, una de las más temibles
de las conocida en la América Latina, y por
esta razón, todos los exiliados, tanto
voluntarios como involuntarios, habían
formado organizaciones bélicas que
amenazaban invadir el territorio con fines
de derrocarla. Una de estas organizaciones
llamada "La Legión del Caribe".
Las Parroquias de San Juan de la Maguana y
de Las Matas de Farfán estaban encargada a
los Reverendos Padres Capuchinos quienes
con su gran esfuerzo y consagración
heroica lograron mantener vivas la
esencia de nuestra fe en una gran parte
de los feligreses; pero, al ser solamente
un Sacerdote en cada una de estas
parroquias, les era imposible llegar a los
lugares apartados con la frecuencia que lo
exigen las necesidades espirituales. A
veces pasaban hasta cinco años sin que uno
de estos buenos Sacerdotes pudiera visitar
una de las poblaciones rurales enclavadas
entre los gajos de la Cordillera Central o
de las otras montañas que circundan el
valle de San Juan.
A las 7 de la noche del día 9 de
noviembre
de 1946, llegaron los
Padres Redentoristas
a establecerse en las parroquias de San
Juan de la Maguana y de Las Matas de
Farfán, pero por lo avanzado de la hora,
tomaron posesión el día 10, recibiéndolas
de manos del Reverendo Fray Fidel de
Castro, Vicario General, quien les recibió
con todo el cariño apostólico de un buen
cristiano. El acto de entrega tuvo lugar a
la 7:30 de la mañana, inmediatamente
después de la celebración de una misa
solemne y el Padre Guido fue instalado
formalmente como párroco de San Juan de la
Maguana, luego de entregar las cartas
credenciales del Reverendísimo Monseñor
Ricardo Pittini, Arzobispo de Santo
Domingo.
Aunque los
Padres Redentoristas fueron
recibidos con muestras de simpatía, en
realidad; y muy especialmente en la
parroquia de San Juan de la Maguana, gran
parte de la feligresía estaba por entonces
un poco fría. Una de las causas de esto
era el desarrollo de la Masonería, pues
como los masones no podían recibir los
santos sacramentos. Otra causa era el que
había gran diferencia entre la manera de
actuar de los Padres Capuchinos y los
Redentoristas. Aquellos eran más
tradicionalistas, mientras que estos
(Redentoristas) actuaban más en consonancia
con las corrientes modernas.
Una ve tomada posesión de la Parroquia de
San Juan Bautista, los Reverendos padres
Guido Gildea y Guillermo Smith, se
instalaron en la misma casa que ocupaban
los Padres Capuchinos, en la calle Santomé,
detrás de la Iglesia.
En el mes de Marzo del 1947 llegaron dos
nuevos Sacerdotes: Padre Santiago Kelly y
Tomas F. Reilly, quien pocos años mas
tarde fue elevado a la categoría de
Obispo, cuando fue erejida esta parroquia
centro de la Prelatura Nulios de San Juan
de la Maguana ( 25 de Septiembre de 1953). |