Ramón Pérez Reyes/Listín Diario 20 de noviembre
2005
Batey 5,Tamayo.-
El sacerdote Pedro Ruquoy , quien partió hacia
su país a ‘‘vacacionar’’ dejó sembradas en estas
tierras decenas de obras en infraestructuras,
que superan incluso las construidas por las
autoridades en los últimos tres períodos de
gobierno.
Además de su
labor pastoral y social, el sacerdote belga
planificó, contribuyó y gestionó ayuda para la
construcción de proyectos habitacionales,
escuelas, hospitales, refugios, centros
comunales, talleres vocacionales, entre otras
obras que sirvieron de impulso a la llamada Zona
Cañera, compuesta por poblaciones de las
provincias Bahoruco, Barahona e Independencia.
La construcción
de 63 viviendas en Batey Cinco, 200 en Isabela,
15 en Cuchilla y 20 en El Palmar, son algunas de
casas gestionadas por Ruquoy. También la
construcción de tres refugios para la temporada
de huracanes, tomando como referencia la
experiencia del ciclón Georges que azotó esa
zona en 1998; un local para la panadería
comunitaria, una fábrica de blocks, cuatro
escuelas, en los Bateyes 6, 9, 3 y Mena, y
parques recreativos. Plataforma Vida, un centro
comunal construido en el Batey Seis ofrece
servicios de salud, odontología y servicios
jurídicos a todos los habitantes de estos
lugares.
Novato del año
El
entonces estudiante Pedro Ruquoy vino al país el
12 de noviembre de 1975, se cumplieron 30 años
este mes, y fue asignado a la comunidad de
Sánchez, en la provincia Samaná. En el lugar
permaneció unos tres meses porque fue
transferido a la parroquia de Tamayo. Con 24 de
años de edad y en su condición de pasante de la
Congregación Inmaculado Corazón de María (CICM)
fue encargado de organizar la comunidad
campesina de Cabeza de Toro y otros parajes del
municipio de Tamayo.
“En esa época la
lucha fue más fuerte porque enfrentó a los
comerciantes del corte de madera, que depredaban
el bosque, hubo hasta agresiones con machetes”,
recuerda la profesora Thelma Gómez, quien le
acompañó en todos sus proyectos y hoy lamenta su
partida.
Después de
realizar labores pastorales en todas las
comunidades de Tamayo se marcha a México donde
se ordena sacerdote después de completar sus
estudios. Pero regresa y se le designa director
de la ya fundada Radio Enriquillo de donde
impulsa un programa de orientación a haitianos
que huían del régimen de Jean Claude Duvalier y
los demás gobernantes que le sucedieron.
‘‘Recuerdo que
en ese época estaba prohibido dar los mensajes
de la Biblia en creole y él los cantaba porque
decía que el canto no estaba prohibido. Así le
involucró en esa labor de los bateyes’’, relató
Gómez. Esa labor le llevó a la creación de Cen
tro
Puente, una agencia de noticias binacional, con
oficinas en Neiba, Dajabón, Haití y la ciudad
capital.
“A Pedro siempre
le ha importado la vida de las personas. La
mayoría que ayudó fue a dominicanos, no
haitianos como se dice”, dijo la profesora
Gómez, en referencia a las críticas.