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Es frecuente encontrar personas que no toman
decisiones sobre la permanencia de otras en
determinadas instituciones, porque de hacerlo,
pueden verse en la enojosa situación de que
sean objeto de una denuncia por algo que han
hecho, dejado de hacer o están haciendo mal.
De esta manera, el que no adopta posición
sobre alguien o algo que causa daño a otro o a
una comunidad se hace cómplice de injusticias
o abusos, que la mayor de las veces se cometen
en nombre de una autoridad, que de inmediato
pasa a ser cuestionada. ¿Qué se esconde tras
estas actitudes? Pueden ser, sin que sea
limitativo, temores de diversa índole: a ser
repudiado, sorprendido o descubierto; a lo
inesperado; a un juicio moral; a perder una
posición en la escala social; a pasar
vergüenza; al qué dirán; a que se conozca tal
cual es la persona; a que se descubra que toda
su vida ha sido apariencia; a hacer el
ridículo. En fin, a que esos temores se
conviertan en angustia, al saberse un ser
limitado que muchas veces utiliza a Dios como
punta de lanza para acusar a otros. Las
circunstancias imprevistas de una vida llena
de apañamientos, constituyen el medio más
idóneo de falsificar la fe. Una fe falsificada
tiene el inconveniente de que no convence a
nadie, aunque la persona pretenda aparentar
una dureza que sólo es vanidad y prepotencia.
Esconderse o valerse de una posición que
otorga categoría social es un signo claro de
la falta de personalidad que tiene un
individuo. Trátese de quien se trate. No
importa el rango o el prestigio que tenga el
“incumbente” (sic). Sentirse atrapado o
descubierto es la sensación más terrible que
puede sufrir una persona. Sencillamente,
porque los demás le verán con los prismáticos
que corresponden a su personalidad. El hecho
de no tomar decisiones bajo estas premisas,
puede interpretarse además como un favoritismo
corrompido, que “es en sí mismo una fuente
perpetua de prodigalidades y de desorden; que
grava más pesadamente que muchos millones de
deudas; y priva a nuestros brazos de vigor y a
nuestras reuniones de sensatez”. |