www.vivenciasjuveniles.com

San Juan de la Maguana, República Dominicana

Los amos

Uno de los cuentos más afamados de bosch es el titulado “los amos”. en su brevedad, el maestro del cuento latinoamericano recoge la profunda brecha entre los grupos sociales que forman la sociedad dominicana
Fuente: http://www.elcaribecdn.com Autor: David Alvárez Martín

Todos los martes y miércoles recibo varios correos electrónicos como reacción a mis artículos de El Caribe. El último, titulado “Los de segunda”, ha provocado más mensajes de los acostumbrados y hasta llamadas.
 
La nota predominante ha sido el redescubrimiento del libro “Trujillo. Causas de una tiranía sin ejemplo” de Juan Bosch, especialmente su análisis de las castas sociales que según el autor forjó el proceso particular de colonización de nuestra isla y la evolución concreta de nuestra historia.

El espacio que me concede este medio no me permite abundar en especificaciones muchas veces necesarias cuando se trata de temas donde el acuerdo no es evidente. Por eso, ciertos juicios y ejemplos empleados por un servidor se prestan a múltiples interpretaciones y dejan muchas zonas grises y como no estoy haciendo poesía, sino análisis, es menester que vuelva una y otra vez sobre ciertos temas para ir precisando.

Uno de los cuentos más afamados de Bosch es  el titulado “Los amos”. En su brevedad, el maestro del cuento latinoamericano recoge la profunda brecha entre los grupos sociales que forman la sociedad dominicana.
 
¡Y enfatizo el verbo en tiempo presente! Para el dueño de la finca, su empleado era menos que un animal. No existe, en el argumento del cuento, ninguna identificación del amo respecto a su empleado, salvo que habla igual que él.

Es precisamente ese lastre social el que denuncia Bosch en su cuento y en su libro sobre Trujillo. Y es un lastre que impide el desarrollo de la democracia en nuestro país y el pleno reconocimiento de los derechos humanos.
 
Como sociedad vivimos espacios profundamente separados, donde la posibilidad de “sentir” el sufrimiento de la mayoría, que son los pobres, no pasa a la minoría, que somos clase media  y alta, debido a una hábil división de los espacios y el dominio de la acción política y el discurso público de dicha minoría.

Los pobres son objetos pasivos de las “iniciativas” populistas y filantrópicas de las minorías que nos autodenominamos “la sociedad dominicana”.
 
Nuestros discursos identatarios, medidas de desarrollo subjetivas y cotidianidad, pretendemos que sean los de la sociedad en su conjunto, donde la mayoría simplemente está como observadora.
 
Cuando dichas minorías han tomado tímidamente la iniciativa e irrumpido en nuestra cotidianidad, las clasificamos como caos, turbas, pobladas, etc.

Cortesía de www.elcaribecdn.com

Regresar

CopyRight © Vivencias Juveniles 2006