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Todo indica que
Benedicto XVI sacará del Catecismo al “limbo”,
dejándonos a los católicos educados a la
antigua sin ese salvoconducto previo a la
plenitud del Cielo. Queda por supuesto el
limbo en la Divina Comedia, en los grabados de
Botticelli y en la República Dominicana.
¿Y por qué en nuestro país? Para colocar al ex
glorioso Partido Revolucionario Dominicano,
que lleva ya dos décadas perdido en el espacio
sideral, en el limbo político dominicano.
Todo parece indicar que desde la “brillante”
idea que tuvo la dirigencia del PRD de
cerrarle el paso a Majluta para favorecer a
Balaguer en las elecciones del 1986, ese
partido no pega una. Inclusive, su control del
Congreso durante 8 años –del 1998 al 2006- y
su pésimo gobierno del 2000 al 2004, más que
una demostración de talento político, fue el
resultado de coyunturas políticas ajenas a la
voluntad del PRD.
Que no aprovecharon en lo más mínimo, ni para
ejecutar una agenda de desarrollo en beneficio
de todos los dominicanos, ni para fortalecer
su organización partidaria.
Para quienes nos educamos políticamente con el
pensamiento y obra de Juan Bosch bien sabíamos
para donde iba el PRD mucho antes del 16 de
agosto del 1978. Y no era cuestión de adivinar
el futuro, sino de auscultar las condiciones
morales y políticas de quienes controlaban y
controlan mayoritariamente el amasijo de
facciones que es el Partido Revolucionario
Dominicano.
Para quienes todavía no entienden la patología
del PRD les basta leer la prensa de la semana
pasada en torno a la reforma de la
Constitución.
Luego de que el Presidente de la República
lanzara en un lucido acto la Consulta Popular
en torno a la reforma constitucional, los
altos dirigentes del PRD denostaron hasta el
cansancio la propuesta con argumentos
vulgarmente populistas.
En definitiva, no iban a participar porque eso
no era “importante”. No pasaron dos días y
ahora dicen que ellos van con una propuesta de
reforma constitucional y amenazan con usar su
cuota en el congreso para bloquear la
propuesta resultante de la Consulta Popular.
Súmenle a eso que el presidente del PRD
anuncia como un “logro” haber “revertido” el
incremento de popularidad del presidente
Fernández entre los partidos de la
Internacional Socialista. Definitivamente
andará el PRD en el limbo político en lo que
le queda de vida como organización
partidaria...¡para bien de toda la sociedad
dominicana! |